Una
Tarjeta Inteligente o
Smart Card es una tarjeta que tiene incrustado un microprocesador con un área memoria o solamente un chip de memoria con lógica no programable. La tarjeta con microprocesador puede agregar, borrar, y manipular información contenida en ella, mientras que una tarjeta con chip de memoria (por ejemplo, tarjetas de prepago telefónico) puede solamente ejecutar una operación predefinida.
Las tarjetas inteligentes, a diferencia de las tarjetas de banda magnética, pueden llevar todas las funciones e información necesarias sobre la tarjeta. Por lo tanto, no requieren acceso a bases de datos remotas al momento de la transacción.
Hay dos categorías de tarjetas inteligentes, que se están desarrollando rápidamente.
Tarjetas de Circuito Integrado (IC) con Microprocesador.
Las tarjetas con microprocesador (también llamadas por la industria como "chip cards") ofrecen mayor almacenamiento de memoria y seguridad de datos que una tarjeta tradicional de banda magnética. Las chips cards también pueden procesar los datos contenidos en la tarjeta. La generación actual de chip cards tiene un procesador de ocho bits, una memoria ROM de 16KB, y 512 bytes de memoria RAM. Esto les da el poder de procesamiento equivalente a la computadora original de IBM-XT, no obstante con un poco menos de capacidad en memoria.
Estas tarjetas se utilizan para una gran variedad de aplicaciones, especialmente para la encriptación de datos, que requiere manipulación de números grandes. Así, las chips cards han sido la plataforma principal para tarjetas de seguridad para la identificación digital. Algunos ejemplos de estas tarjetas son:
- Tarjetas de monedero electrónico
- Tarjetas con equivalente monetario (por ejemplo, "tarjetas de lealtad”)
- Tarjetas que proporcionan acceso seguro a una red
- Tarjetas para teléfonos móviles
- Tarjetas para los decodificadores de televisión de paga
Tarjetas con Circuito Integrado (IC) de memoria.
Las tarjetas de memoria pueden almacenar de 1 a 4 KB de información, pero no tienen ningún procesador en la tarjeta con la cual manipular los datos. Por eso, son dependientes de una lectora de tarjetas para el procesamiento de información y son utilizadas para aplicaciones donde la tarjeta realiza una operación fija.
Alrededor de 600 millones de tarjetas de memoria son vendidas al año, sobre todo para el prepago de servicios, por ejemplo el prepago de telefonía. Las tarjetas de memoria son populares y es una alternativa de alta-seguridad que las tarjetas de banda magnética.